Consentimiento informado en clínicas: cuándo va por escrito y cómo firmarlo en tablet
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El consentimiento informado suele dar problemas el día que se necesita: una reclamación llega meses después y el papel no aparece, aparece sin fecha, o aparece firmado sobre un modelo que ya no es el que se usaba. Pasarlo a una tablet resuelve la mitad del problema. La otra mitad es saber qué tiene que quedar registrado para que esa firma sirva de algo.
Qué dice la ley
La norma de referencia es la Ley 41/2002, de autonomía del paciente. Sus reglas básicas:
- Antes de cualquier actuación, el paciente tiene que dar su consentimiento libre y voluntario después de recibir la información adecuada (art. 8.1).
- Por regla general es verbal, pero va por escrito en las intervenciones quirúrgicas, en los procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores y, en general, en los que suponen riesgos o inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa sobre la salud (art. 8.2). En una clínica dental o de medicina estética, eso es buena parte de lo que se hace cada día.
- Antes de pedir la firma, hay que informar de las consecuencias relevantes de la intervención, de los riesgos relacionados con las circunstancias del paciente, de los riesgos probables en condiciones normales y de las contraindicaciones (art. 10.1).
- El paciente puede revocarlo por escrito en cualquier momento (art. 8.5).
- Forma parte de la historia clínica (art. 15) y se conserva, como mínimo, cinco años desde el alta de cada proceso asistencial (art. 17.1).
En los menores, la propia ley fija quién consiente y cuándo hay que escuchar al paciente (art. 9). Si atendéis a menores, el formulario tiene que recoger también los datos del representante legal. Y comprobad la normativa de vuestra comunidad autónoma: varias tienen su propia regulación de la documentación clínica.
¿Vale una firma en una tablet?
La Ley 41/2002 pide el consentimiento por escrito, no en papel. Y el Reglamento europeo eIDAS dispone que no se denegarán efectos jurídicos ni admisibilidad como prueba a una firma electrónica por el mero hecho de ser electrónica (art. 25.1).
Lo que hay que tener claro es qué tipo de firma es. Firmar con el dedo en una pantalla es una firma electrónica simple: no presume nada por sí sola. Si alguien la impugna, se acredita con lo que la acompaña. Por eso lo importante no es el trazo, sino lo que queda registrado alrededor.
Lo que tiene que quedar registrado
Con estos seis elementos, la firma de una tablet se sostiene:
- El texto exacto que se firmó, congelado. Si el modelo de consentimiento cambia el mes que viene, el de este paciente tiene que seguir diciendo lo que él leyó. Una huella criptográfica del texto (SHA-256) permite demostrar que no se ha tocado.
- Quién firmó. Su nombre y su DNI, comprobados por él mismo antes de firmar. Y, mejor aún, un código por SMS a su móvil: teclearlo prueba que el móvil es suyo.
- Que lo leyó: el texto completo en pantalla y una casilla del tipo «He leído y entendido el consentimiento y lo acepto», sin la cual no se puede firmar.
- Cuándo: la fecha y la hora de la firma.
- La firma, guardada junto con todo lo anterior.
- Una copia para el paciente, que tiene derecho a ella. Un SMS con el enlace a su justificante, o un correo con el PDF, lo resuelve sin imprimir nada.
Si en algún caso necesitáis más que eso —un tratamiento que suele acabar en reclamación, por ejemplo—, se puede añadir una comunicación certificada con certificado de evidencias y sello de tiempo cualificado.
Cómo queda en recepción
- Recepción registra al paciente —móvil, nombre y, si los tiene, su DNI y su fecha de nacimiento— y elige el consentimiento: implante, endodoncia, blanqueamiento, toxina botulínica… Cada uno se prepara una vez y sirve para todos los pacientes.
- La firma aparece en la tablet de recepción o se lee con un código QR. El paciente comprueba sus datos, lee el texto, marca la casilla y firma con el dedo.
- La tablet se queda en «Firmado», sin datos, sin descargas y sin vuelta atrás: el siguiente paciente no ve nada del anterior.
- A la clínica le queda el justificante en PDF, con el texto, la fecha, los datos, la firma y su huella, para guardarlo en la historia del paciente.
Si el paciente prefiere leerlo en casa con calma —buena idea en tratamientos largos o caros—, se le manda el enlace por SMS y lo firma desde su móvil, con el mismo proceso.
Datos de salud: tres precauciones
- Nada clínico en el SMS. El título del consentimiento viaja en los mensajes y se ve en la pantalla de bloqueo del móvil: «Consentimiento informado», no «Consentimiento implante dental». Lo mismo vale para los recordatorios de cita.
- Contrato de encargo del tratamiento. Quien guarda los consentimientos por vosotros trata datos de salud, que el RGPD protege especialmente (art. 9): tiene que firmar con la clínica un contrato de encargo (art. 28) y decir dónde están los datos y cómo se protegen.
- Cifrado y caducidad. Que los datos y los PDF estén cifrados también en el disco, que el enlace de cada paciente sea personal y caduque, y que cada clínica vea solo lo suyo.
Los errores que más se repiten
- Un único consentimiento genérico para todo. La información tiene que ser la de esa intervención (art. 10): un modelo por tratamiento.
- Firmar sin poder leer. La pantalla de firma con el texto en un enlace aparte invita a firmar sin abrirlo. El texto entero, en la misma pantalla que la firma.
- Perder qué versión se firmó. Si el PDF se genera al pedirlo y no al firmar, lo que se enseña dentro de un año es el modelo de ese día, no el que firmó el paciente.
- La tablet con los datos del anterior. Un formulario que se queda abierto con nombre y DNI es una brecha de datos de salud en el mostrador.
- No darle copia. Sin copia, el paciente no puede comprobar qué firmó, y el día de la reclamación lo dirá.
Cuánto cuesta hacerlo así
En SMSverifica no hay cuota mensual, ni licencia por tablet, ni pago por usuario: cada consentimiento firmado son 0,10 € y cada SMS a un móvil español, 0,039 € (sin IVA). Si el paciente no firma, la firma no se cobra.
Todo lo que una clínica pregunta antes de empezar —validez, protección de datos y precio comparado con otras soluciones— está en la página de firma del consentimiento informado para clínicas, y la configuración paso a paso, con un ejemplo de clínica dental, en firma de documentos en tablet.