Recordatorio de citas por SMS en clínicas sin pisar el RGPD
· 3 min de lectura
Cada silla vacía es dinero perdido y un hueco que otro paciente necesitaba. El recordatorio por SMS reduce las ausencias de forma medible — y es de los pocos mensajes que el paciente agradece. Pero en salud hay una línea que un SMS no debe cruzar, y conviene tenerla escrita antes de automatizar nada.
La regla de oro: el SMS no revela salud
Los datos de salud son una categoría especial (art. 9 RGPD). Un SMS se ve en la pantalla de bloqueo, lo puede leer quien tenga el teléfono en la mano, y el operador lo transporta como texto. Por tanto:
- Sí: «Le recordamos su cita el jueves 12 a las 10:30. Responda ANULAR para cancelar. Clínica X.»
- No: la especialidad cuando delata un diagnóstico (oncología, salud mental, VIH), el motivo de la consulta, resultados, medicación.
El recordatorio de una cita que el propio paciente pidió no es publicidad: es ejecución de la relación asistencial. El marketing —revisiones anuales, campañas— es otra cosa y exige consentimiento.
Documentar consentimientos, la segunda pieza
Donde una clínica sí necesita valor probatorio es en los consentimientos y autorizaciones: el consentimiento informado de un procedimiento, la autorización del tutor, la aceptación de un presupuesto de tratamiento. Con la mensajería certificada el documento se lee completo en un portal seguro —nunca dentro del SMS— y se firma con un código de un solo uso ligado al móvil del paciente, dejando expediente de evidencias con la huella del documento.
Es firma electrónica simple con expediente para acreditarla (art. 326.3 LEC); no es un servicio cualificado y no lo aparentamos. Para la historia clínica, tu programa de gestión sigue siendo el archivo; esto es la prueba de que se informó y se aceptó.
En la práctica
Envío por API desde tu software de gestión de citas o por panel; respuesta ANULAR gestionable por webhook; y verificación del teléfono del paciente con OTP al darlo de alta en el portal.
Tarifas publicadas, sin permanencia y con modo prueba.
Tres preguntas que nos repiten las clínicas
¿Necesito consentimiento para el recordatorio? El aviso de una cita que el paciente pidió se apoya en la relación asistencial que él mismo inició; no es publicidad. Documenta en tu registro de tratamientos que el teléfono se usa para gestión de citas, y no lo mezcles con campañas: para promocionar revisiones o servicios, consentimiento aparte.
¿Qué remitente verá el paciente? El nombre de tu clínica, si está inscrito como alias en el Registro de la CNMC — desde septiembre de 2026 es requisito para remitentes con marca. Un remitente reconocible reduce las anulaciones de última hora más que cualquier texto.
¿Puedo programar los envíos? Sí: las campañas admiten programación, y por API puedes disparar el recordatorio desde tu agenda con la antelación que decidas — 48 y 24 horas es la pauta que mejor funciona. El coste se estima antes de confirmar, con el precio por destino publicado.