Seguros: la oposición a la prórroga y otras cartas que hay que probar
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Pocas leyes convierten tantas comunicaciones en plazos como la Ley 50/1980, del Contrato de Seguro. La oposición a la prórroga, la declaración del siniestro, el impago de la prima: en todas hay una fecha que corre y una comunicación que alguien tendrá que probar. Correduría o aseguradora, el problema es el mismo.
Tres artículos, tres casos de uso
- Oposición a la prórroga (art. 22 LCS). El tomador puede oponerse con un mes de antelación; el asegurador, con dos. Una oposición que no se puede probar es una póliza renovada. El SMS certificado deja constancia del texto, la fecha y la entrega — a tiempo o no, se sabrá con precisión de segundos.
- Declaración del siniestro (art. 16 LCS). Siete días desde que se conoce, salvo pacto más amplio. Para el asegurado que comunica y para la compañía que acusa recibo, el expediente fija el momento.
- Impago de la prima (art. 15 LCS). Los efectos del impago dependen de avisos que conviene poder exhibir después: el recordatorio de pago certificado, antes de la suspensión de cobertura, evita discusiones caras.
Y el día a día, sin certificar
No todo necesita expediente. El recordatorio amable de renovación, la cita con el perito o el aviso de póliza emitida funcionan mejor —y más baratos— por SMS normal o WhatsApp utility. La regla práctica: si el mensaje algún día puede acabar en un pleito, certifícalo; si no, mensajería normal.
Qué es exactamente lo que se contrata
Un expediente de evidencias encadenadas —contenido, entrega, apertura, lectura— con sello de tiempo cualificado de Camerfirma en el anclaje diario. No es un servicio cualificado del eIDAS ni goza de presunción: si se impugna, se acredita con el expediente e informe pericial (art. 326.3 LEC), y la prueba electrónica es admisible por mandato del art. 43.1 del eIDAS. Los límites, publicados — también eso diferencia a un proveedor serio.
Para firmar documentos —pólizas, suplementos, consentimientos— con código de un solo uso: contratos certificados.
Precios publicados · API para tu core asegurador
Para corredurías: el archivo que te defiende a ti
La correduría vive entre dos fuegos: el cliente que dice que avisó y la compañía que dice que no le llegó. Certificar las comunicaciones críticas —traslado de la oposición a la prórroga, comunicación del siniestro, aviso de descubierto— convierte ese fuego cruzado en una tabla de fechas.
El vencimiento es el negocio. Un aviso certificado de renovación con antelación suficiente no es solo prueba: es la oportunidad comercial de revisar la póliza antes de que el plazo del art. 22 se coma las opciones del cliente.
El expediente sobrevive a la relación. Si el cliente se va, o la compañía cambia, los certificados emitidos siguen siendo verificables por su código público: la prueba no depende de que sigas siendo tú quien la custodia.
Y por API, el aviso sale de tu programa de gestión de pólizas en el vencimiento exacto, sin que nadie tenga que acordarse: la fecha la pone tu cartera, el expediente lo pone la plataforma.